El blockchain: la tecnología que hay detrás de las criptodivisas.

El blockchain es una tecnología disruptiva porque rompe con todos los sistemas económicos y tecnológicos anteriores para ser la base que hay detrás de la generación del mercado de las criptomonedas.

Se trata de una evolución gestada con la WWW (Word Wide Web – La Web Mundial) en los años 90, tras la caída del muro de Berlín, e iniciada en el 2009, después de la gran crisis económica de 2008 con el lanzamiento de la primera criptomoneda: el Bitcoin.

Hace más de 10 años ya se sabía que el sistema económico predominante de finales del siglo pasado estaba en crisis y era sostenible ya que estaba basada en la deuda y el dinero sin respaldo de metales preciosos, y por eso un grupo de especialistas informáticos en criptografía (que respondían al pseudónimo de Satoshi Nakamoto) decidieron idear una tecnología rompedora basada en la descentralización, autonomía, transparencia e inmutabilidad, llamada Blockchain.

Pero, ¿qué es el Blockchain?, un término muy oído en los últimos años por cuanto se muestra como un gran sistema revolucionario que es llamado a transformar muchos procesos y sistemas o formas de ordenar esos procesos, empresas, industrias o sectores, es decir todo el sistema económico-financiero mundial.

El blockchain o Cadena de Bloques en español, es una enorme base de datos (BD) que está distribuida mundialmente, que está protegida criptográficamente y organizada en bloques de transacciones vinculadas entre sí matemáticamente que están alojados en todos los nodos o computadoras de la red de forma descentralizada por lo que no está sujeto a ningún control central. 

Esta tecnología ofrece eliminar los intermediarios de forma sólida garantizando la integridad y seguridad de los datos, ya que cada bloque tiene un sello de tiempo y una distribución por todos los nodos de la red basada en el P2P, Peer to Peer (persona a persona, ordenador a ordenador) de forma directa. El resultado es una BD distribuida, descentralizada administrada autónoma.

El caso es que el mundo tal y como funciona actualmente, necesita producir, gestionar y almacenar una cantidad ingente de información certificada en todo momento, cada día, cada hora, cada segundo. Hasta ahora, esta gestión lo habían hecho los seres humanos, que se caracterizan por ser lentos, con poca atención al detalle y corruptibles. La propuesta de los creadores del primer blockchain es que este trabajo lo realicen las máquinas que se caracterizan por ser incorruptibles, eficaces, constantes y metódicos, y cada vez más veloces.

Pero ya sabemos cuál es la gran debilidad de un sistema informático: que es hackeable. Y,  ¿cómo soluciona esto el Blockchain? Pues no con un superpoderoso antivirus o firewall. Blockchain se protege gracias a su propia estructura, a su propia arquitectura, es decir a su cadena de bloques que contiene la información.

 

¿Que tiene cada bloque? Principalmente 3 elementos:

  1. En primer lugar en el caso del Bitcoin, información relativa a la transferencia de fondos correspondiente al emisor, receptor, fecha, cantidad, etc.
  2. El llamada Hash o ID de la transacción, que es el número de identificador de cada bloque, y se trata de un número único e irrepetible.
  3. El hash del bloque anterior, de forma que cada bloque quede conectado con su predecesor y sucesor. Aquí se ve claro el porqué del término “Chain” o Cadena.

¿Por qué es inhackeable? Pues por dos cosas juntas.

La 1ª el Hash: el número único de cada bloque que tiene la peculiaridad de que se genera según el contenido de ese bloque, lo que significa que si se cambia la información del bloque automáticamente cambia el hash. Imagínate cada bloque como una pieza de un gran puzzle, con tal información tendrá una forma, si se cambia la información la forma también cambiará por lo que los bloques dejarán de encajar y la cadena quedará invalidada. 

La 2ª es que muchos ojos están mirando: en efecto, dado que muchos usuarios (máquinas) están mirando simultáneamente, si un usuario altera la información de su copia, la comunidad lo sabrá porque su copia queda anulada y sin efecto. Ahí está la diferencia, la seguridad y la certificación de los documentos en el Blockchain se la dan los usuarios, no una gran institución, no un banco o notario sino muchísimos usuarios iguales.

¿Cómo hace blockchain para captar tantos usuarios?

Los usuarios pueden decidir unirse a la red de blockchain por dos motivos:

1º: simplemente para usar el sistema;

2ª: o bien para hacer algo más atractivo, crear nuevos “blocks” para la “Chain” y los que hacen esto último son los mineros, en efecto muchos participes no están allí para usar los servicios del sistema, solo quieren una cosa, crear nuevos bloques, a medida que se van firmando contratos, haciendo transferencias o transfiriendo cualquier otra información, hay necesidad de almacenarla en un nuevo bloque, y para añadir un nuevo bloque a la cadena hay que resolver un problema matemático muy complejo y para resolverlo hace falta una gran potencia de computación, así que los mineros ponen sus procesadores a todo gas para intentar resolverlo. Una vez que creen que lo han resuelto, el resto de la comunidad (de mineros) verifica que la solución es correcta y si lo es, el nuevo bloque se añade a la cadena y la información queda consolidada y el acuerdo se lleva a cabo, y lo más importante, el minero que ha encontrado la clave, cobra la recompensa que ahora después del halving de mayo de este año es de 6,25 BTC por bloque, un botín todavía atractivo para los mineros, teniendo en cuanta que cada BTC vale unos 9,000 dólares.

Pero el blockchain, principalmente del Bitcoin, no siempre ha sido tan popular, y en sus inicios nadie le hizo caso, aunque fue creado el sistema Blockchain en 1991, no fue hasta el 2009, cuando se lanzó el Bitcoin cuando fue usado realmente.

Posibles aplicaciones del Blockchain

Pero esta tecnología es mucho más que el bitcoin, o cualquier otra criptomoneda que lo use para emitirse. Las aplicaciones de este sistema son muy diversas, puede usarse para firmar contratos, votar en elecciones, guardar registros médicos o bancarios y muchas otras utilidades que todavía están por descubrir. Por ejemplo con el Blockchain sería imposible falsear la procedencia de los alimentos o esconder si, durante su transporte se ha roto la llamada “Cadena de Frío”.  Del mismo modo, en el ámbito de la salud sería imposible manipular los historiales médicos. En el comercio de joyas, el poder rastrear su origen hasta su compra permitiría al consumidor asegurarse de que no está comprando por ejemplo un “diamante de sangre”. Se trata, en resumen, de almacenar información con muchos ojos mirando y certificando su veracidad lo que dificulta que la información sea falseada.

Blockchain es mucho más que una simple BD, sino un sistema de almacenaje de información fuera del sistema convencional, una herramienta para crear una sociedad más equitativa y transparente.

En próximas entregas hablaremos de los diferentes tipos de blockchain, como de unos parten otros y se bifurcan en otros creando diferentes bloques que generan otras criptomonedas, y hablaremos de otros blockchain diferentes creados aparte del primer blockchain conocido, el del bitcoin.